Todo el mundo tiene sueños, aspiraciones, ganas de salir adelante, algunos lo logran, otros renuncian, y unos muchos, cambian a las malas..
Como dijo Rousseau, “el hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe”. Así inicia una de las mejores series colombianas de este país, y que representa a este mundo.
En 1999 se empieza a emitir en las televisiones de Colombia, Pandillas Guerra y Paz, antes de hacer el guion de la trama, si hizo una gran investigación periodística por poco mas de 4 años, y además dentro del elenco están ex-pandilleros de la vida real, ya rehabilitados, que buscan dejar enseñanzas y reflexiones a los jóvenes colombianos de los barrios peligrosos.
La serie presenta a Ricardo Castro y Mateo, quienes llegan tarde al colegio y no pueden entrar a clase. Ricardo se retrasó por hacer tarea, mientras Mateo critica esta dedicación. Aparece el viejo Javi, quien dejó los estudios y ahora tiene dinero. Mateo quiere seguir ese camino con Ricardo, pero este prefiere estudiar para ser doctor, a lo que Mateo responde burlándose de su situación económica. Ricardo respondo con orgullo, mi mamá esta ahorrando y trabaja en una fabrica de camisas
Hasta este momento podemos notar que Ricardo es un joven responsable, con aspiraciones a estudiar, ser alguien en la vida, por el contrario, Mateo no muestra interés por estudiar, pero quiere ser como Javier, y no tener limitaciones. Lo que no saben estos jovenes, es que el destino le dara algo que ellos no esperan, algo mucho peor de lo que se pueden imaginar.
Continuamos con una mujer, que por lo que podemos intuir le estaba dando servicios sexuales a un ciudadano, y nos damos cuenta que eso es un prostíbulo, la mujer nos da a entender que es madre, pues esta reuniendo dinero para la comunión de sus hijos, Ricardo y Maryori, orgullosa y feliz de tenerlos
Vemos que Javier, con sencilles y sin miedo, le propone a Mateo que venda drogas, y este acepta, siendo conciente de que puede terminar muerto por las manos de Javier si lo traiciona, esa noche, emocionado y asustado, Javier le enseña a Mateo, a como usar un arma